El sabor de tus besos - Carta 27 de 365

Cariño mio,

Cierra los ojos amor, y déjate llevar por este instante que solo nos pertenece a ti y a mí.

Siente mis labios, que se acercan con cuidado, como si el universo entero se concentrara en ese pequeño espacio entre nosotros. Cada beso que te doy es una declaración silenciosa, un poema que no necesita palabras, porque en ese roce está mi alma, desnuda y entregada por completo a ti.

Prefiero pensar en ese beso tierno, en ese contacto suave que apenas roza la piel de tus labios, como si el mundo se detuviera para nosotros. Ese beso que no tiene prisa, que se acerca despacio, reconociendo tu aliento, explorando el sabor de tu respiración como si fuera el más preciado tesoro.

Cada beso tuyo es dulce y delicado, como si tomara todo el tiempo del mundo para recorrer cada milímetro de tu boca, para hablarme de ti sin palabras. Tus labios son mi refugio, el lugar donde quiero quedarme, donde el tiempo se desvanece y solo existimos tú y yo.

Cada beso tuyo es más que un gesto; es la promesa de que siempre estaremos juntos, en cada roce, en cada caricia, en cada instante compartido.



Te escribiré mañana, Te amo y descansa preciosa. 

                            Posdata: Nunca dejaré de buscar tus besos y de perderme en tu aroma. Son mi lugar favorito en el universo.

Comentarios

Entradas populares